Cien cepilladas cada mañana con un cepillo de cerdas naturales: un viejo adagio que sigue demostrando su validez. La estructura de las cerdas es muy similar a la del cabello humano. Gracias a esto, las cerdas de jabalí de alta calidad son capaces de absorber el exceso de grasa del cuero cabelludo. Al cepillar el cabello, esta grasa se transfiere a las zonas secas y quebradizas, lo que crea un brillo y un volumen naturales, además de ayudar a evitar las puntas abiertas. Un cepillo de primera categoría tiene cerdas escalonadas (entresacadas) que agarran el cabello hasta el cuero cabelludo. Allí, las puntas de las cerdas generan un agradable efecto de masaje, estimulando así la circulación de las raíces del cabello. También es importante recordar cepillar el cabello hacia atrás. Incline la parte superior del cuerpo hacia adelante y cepille lentamente, comenzando desde la nuca y siguiendo el trazo hasta las puntas en un solo movimiento. Luego, siga el movimiento del cepillo con la mano libre y alise el cabello. Se hace evidente de inmediato que el cabello luce más lleno y tiene un mayor brillo.